lunes, 23 de abril de 2018

LA CAJA DE PANDORA


- "Deberías cuidar mejor a tu gente"...

Nusret (Tsilla Chelton) a Nesrin (Delya Alabora) en "La caja de Pandora" (Yesim Ustaoglu)

"La caja de Pandora" (Yesim Ustaoglu, 2008) es una coproducción turco - franco - belga - germana galardonada en el Festival de San Sebastián con la Concha de Oro a la mejor película y a la mejor actriz (Tsilla Chelton).

Si bien aparece en esta bitácora por sus relaciones con la demencia senil, el guión del propio director y de Sema Kaygusuz aborda otra serie de cuestiones como la soledad, la desorganización familiar, los fantasmas y los reproches del pasado, la deserción del campo y la colisión cultural entre lo rural y lo urbano en la Turquía contemporánea que intenta incorporarse a la Unión Europea.




Tsilla Chelton es Nusret

La crítica destaca unánime la interpretación de la veteranísima actriz Tsilla Chelton (1919 - 2012) que con 89 años se introdujo convincentemente en la piel de la anciana Nusret, el personaje central de la película sobre el que progresivamente se van articulando las vidas de todos los demás, en especial sus tres hijos, la abrumada pelirroja Nesrin (Derya Alabora), la desacomodada Güzin (Övül Akviran) y el bohemio Mehmet (Osman Sonant), junto a su nieto, el tenaz e incomprendido Murat (Onur Ünsal).

CINEFILIA

Junto a Orson Wells, Anthony Perkins y Michel Piccoli, Tsilla Chelton formó parte del elenco de "La década prodigiosa" (Claude Chabrol, 1971), un intrigante drama en el que el prolífico cineasta francés ensambló extorsión, misterio, infidelidad e incesto.

Chabrol se inspiró en "La maravilla de diez días" (1948), la novela de Ellery Queen, seudónimo empleado por Frederick Dannay y Manfred Bennington Lee, dos primos judíos estadounidenses populares escritores de literatura policíaca y de intriga.



La desaparición de la madre en su aldea montañosa de la costa oeste del Mar Negro en Turquía obliga a los tres hermanos a desplazarse en coche desde la populosa Estambul hacia sus orígenes campestres. Un escenario concreto, pero para un suceso desgraciadamente cada día más habitual en muchas otras latitudes.

Considerando su desorientación generalizada, la anciana deberá adaptarse a una nueva existencia en la gran ciudad, apartada de su bucólica residencia habitual enmarcada entre montes, prados y bosques.

MINI MENTAL

En la consulta de neurología, la doctora le plantea a Nusret el test conocido como Mini Mental, en sus siglas inglesas MMSM (Mini-mental state examination), de uso generalizado para la detección del deterioro cognitivo en pacientes con determinadas alteraciones neurológicas, como por ejemplo demencias seniles y Alzheimer.

Desarrollado en 1975 por los psiquiatras Marshal F. Folstein, Susan Folstein y Paul R. McHugh, permite una evaluación rápida que sin embargo no discrimina la etiología del trastorno cognitivo ni puede sustituir los exámenes clínicos y las pruebas diagnósticas de imagen.



Consta de 30 preguntas agrupadas en 10 secciones que evalúan:
  • la orientación temporal y espacial.
  • la capacidad de atención, concentración y memoria.
  • la capacidad de abstracción mediante el cálculo.
  • la capacidad del lenguaje y la percepción visual y espacial.
  • la capacidad para cumplir unas instrucciones básicas.
El resultado dependerá de la puntuación obtenida en las diferentes pruebas. En general, por debajo de los 25 puntos resulta orientativo de una demencia, tanto o más grave cuanto menor sea la puntuación del test.

Presenta una serie de limitaciones (obvias en pacientes invidentes, sordos, intubados o analfabetos) y otras relacionadas con diversas patologías como los trastornos depresivos, las alteraciones cognitivas provocadas por ciertos fármacos o el alcohol, problemas metabólicos, hipovitaminosis B6 - B12, infecciones encefálicas o hemorragias subaracnoideas.


Nesrin (Derya Alabora), Güzin (Övül Akviran) y Mehmet (Osman Sonant) 
son los hijos de Nusret (Tsilla Chelton) 

La neuróloga les advierte a las hijas de Nusret que además del deterioro progresivo provocado por la enfermedad, podrán ir apareciendo alteraciones del comportamiento que obligarán a los familiares a establecer estrategias específicas para el cuidado de su madre. La fugas de la anciana son una constante



LA ABUELA GOLONDRINA

Comúnmente conocemos como abuelos golondrina o abuelos maleta a todos las personas que por diversas circunstancias deben convivir por turnos con sus hijos. La llegada de Nusret a la gran ciudad desencadenará una situación semejante, primero en el hogar de la atribulada Nesrin, embarcada en una cruzada permanente para normalizar la vida de su hijo Mehmet, más tarde en la casa de su hija pequeña Güzin, y finalmente en la destartalada vivienda de Murat en el barrio de Galata.

CINEFILIA

En clave bien distinta, "Abuelo Made in Spain" (Pedro Lazaga, 1968) es una comedia que trata las peripecias de Marcelino (Paco Martínez Soria), un anciano pastor del Pirineo aragonés que se desplaza a Madrid para conocer en persona a las familias que allí han formado sus hijas Cándida (Carmen Lozano), Visitación (Mabel Karr) y Nieves (Mónica Randall).





Al igual que el viejo Marcelino, otros abuelos golondrina son los protagonistas la magnífica "Cuentos de Tokio" (Yasujirô Ozu, 1953), en la que el anciano matrimonio formado por Shukichi (Chishû Ryû) y Tomi Hirayama (Chieko Higashiyama) parten desde el rural japonés hasta Tokio para visitar a sus hijos, un viaje que termina convirtiéndose en un amargo peregrinar de casa en casa.





En la gestación de esta obra maestra del shomingeki (género cinematográfico japonés concentrado en las vivencias de la gente común de estrato medio-bajo) tal vez influyó "Dejad paso al mañana" (Leo McCarey, 1937), seguramente conocida por Ozu.




El guión de Viña Delmar, inspirado a su vez en la novela "The Years Are So Long" de Josephine Lawrence, con la colaboración de Helen y Nolan Healy, narra las peripecias de un matrimonio de ancianos (Victor Moore y Beulah Bondi) que tras ser desahuciados de su domicilio se ven obligados a vivir  separados peregrinando por las diferentes casas de sus hijos.


LA INSTUCIONALIZACIÓN

La incapacidad de los hijos para hacerse cargo y cuidar adecuadamente de su anciana madre (los constantes intentos de evasión o la escena de Nusret orinando sobre la alfombra del salón en casa de Nesrin) les obligan a tomar de la decisión de institucionalizarla.




Murat (Onur Ünsal) pasea con su abuela por Estambul

Será su nieto Murat, otro personaje atrapado en una existencia inadaptada e insatisfactoria, el que mejor sintonice con la abuela y juntos parten en un viaje de retorno a sus orígenes en el campo en un final abierto.

CINEFILIA

Al respecto, en "Los recuerdos" (Jean-Paul Rouve, 2014) se reitera la historia del nieto, Romain (Mathieu Spinosi), a la procura de su querida abuela Madeleine (Annie Cordie), que decide desaparecer y fugarse de la residencia de ancianos donde sus hijos la habían internado.



CINEFILIA

"Arrugas" (Ignacio Ferreras, 2011) es una estupenda película de animación española, basada en la exitosa historia gráfica de Paco Roca, ganadora de diversos galardones, un agridulce retrato de las relaciones que establecen unos ancianos dentro de un geriátrico con el trasfondo de la demencia de Alzheimer.



A destacar la melancólica banda sonora a cargo del compositor francés Jean-Pierre Mas.



lunes, 19 de febrero de 2018

GRITOS Y SUSURROS



- "Es lunes por la mañana, muy temprano, y no cesa el dolor. Mis hermanas y Anna se relevan a la cabecera de mi cama..."

Del diario de Agnes (Harriet Anderson) en "Gritos y susurros" (Ingman Bergman, 1972)


El 21 de diciembre de 1972 se estrenó en Nueva York "Gritos y susurros" (Ingmar Bergman, 1972). A principios de los 70, retirado en la isla de Fårö, el genial cineasta sueco se encuentra prácticamente en la ruina. Para realizar este film, y al no conseguir fuentes de financiación ni siquiera en su propio país, las actrices protagonistas decidieron aportar sus propios emolumentos para sacar adelante este proyecto.

Las distribuidoras norteamericanas más potentes rechazaron la película. Finalmente, Roger Corman y su hermano Gene, propietarios de New World Cinema, adquirieron sus derechos de distribución y la estrenaron en un cine marginal neoyorkino. Su catapulta a la fama y el reconocimiento internacional surgirían a raíz del Oscar a la Mejor Fotografía otorgado en 1973 a Sven Nykvist, un habitual en la filmografía de Bergman.

CINEFILIA

La compañía New World Cinema, especializada en cine de explotación, un género que agrupa películas de temática escabrosa como el consumo de drogas, la violencia, el crimen y el erotismo (porno blando), distribuyó en los Estados Unidos excelentes películas extranjeras, como "Gritos y susurros", "Amarcord" (Federico Fellini, 1974) o la impresionante "Dersu Uzala - El cazador" (Akira Kurosawa, 1975), además de darle la alternativa a directores de la categoría de Jonathan Denme y Peter Bogdanovich.



"The student nurses" (Stephanie Rothman, 1970), 
uno de los primeros productos de New World Cinema

Independientemente de su indiscutible valor cinematográfico, "Gritos y susurros" atesora un mérito adicional en cuanto a su particular manera de presentarnos el dolor y el sufrimiento en una paciente terminal, en este caso con un cáncer de útero, probablemente un adenocarcinoma de endometrio (por ser éste el tipo estadísticamente más frecuente).

FUNDIDO EN ROJO

Para ambientar esta película, Bergman escogió el Castillo de Taxinge-Näsby, en Södermandland (Suecia), si bien casi toda la película se desarrolla en sus interiores.


Los decorados, moquetas y cortinajes, de penetrante carmesí, contrastan con el blanco reluciente de los camisones, las batas, los delantales, las almohadas y las sábanas, y con el negro de los trajes de luto, consiguen un efecto incómodo y fascinante en el espectador, con unos fundidos en rojo que potencian todavía más el impacto del dolor y la sangre (insinuada y apenas presente en el film).

En confesiones personales del director, el color carmesí fue el elegido para representar el alma, "una húmeda membrana de diferentes tonos rojos".

CINEFILIA

En "Inseparables" (David Cronenberg, 1988), somos testigos de una saturación escarlata semejante a la del film de Bergman, curiosamente también relacionada con la sangre y la ginecología como trasfondo estético.




Jeremy Irons interpreta a los gemelos Mantle en 
"Inseparables" (David Cronenberg, 1988)

EL DOLOR

Una de las características más notables de esta película, destacada asimismo por el cineasta francés François Truffaut, es la prioridad absoluta del rostro humano en un monumental ejercicio de primeros planos; como ejemplo de ello, y en nuestra humilde opinión, una de las escenas más impactantes comienza con el objetivo centrado en el rostro de Agnes (Harriet Anderson), la hermana enferma que parece dormir plácidamente. Poco a poco, un intenso dolor pélvico la despierta, culminando con la máxima crispación que contrae su expresión mientras deja escapar un terrible alarido de dolor.


Agnes (Harriet Anderson) se contrae de dolor ante la mirada pasiva de sus hermanas Karin (Ingrid Thulin) y María (Liv Ullman), y la de su fiel criada Anna (Kari Sylwan)

A pesar de su gravedad, Agnes es visitada por el médico (Erland Josephson) en tan solo una ocasión, apenas una fugaz auscultación con un estetoscopio rígido y una tenue exploración abdominal por encima del camisón, sin que en la película se nos muestren las medidas analgésicas y paliativas para tanto sufrimiento. Obviamente, éste no era el objetivo del director y guionista, sino más bien la introducción en escena de un amante de la vanidosa e inmadura hermana pequeña, María (Liv Ullman).




Ingmar Bergman y el director de fotografia Sven Nykvist dando instrucciones a 
Ingrid Tullin y Liv Ullman

Y es que el único alivio para tanto sufrimiento no parece proceder de los  fármacos analgésicos y opiáceos, sino de la balsámica calidez provocada por el contacto humano. Tal y como afirmaba Juan Carlos González en Tiempo de Cine, ni siquiera la esperanza de un venturoso más allá sirve de consuelo para Agnes y sus hermanas, simplemente porque la fe religiosa quedó intencionadamente apartada por el propio Bergman en este film, con apenas unas sucintas referencias al Creador en las plegarias matutinas de la criada Anna en memoria de su hijita muerta.

PSICOLOGÍA MÉDICA

Probablemente, además del placer cinéfilo, el análisis de esta película desde el punto de vista psicológico se nos antoja muy conveniente. Al respecto recomendamos la entrada firmada por Jaume Cardona en su estupendo blog sobre Cine y Psicología, un detallado estudio de los personajes femeninos, sus complejas relaciones y la secuencia onírica culminante, un ejercicio de piedad cinematográfica llevada a sus últimas consecuencias.

CINEFILIA

La actriz y escritora noruega Linn Ullman (1966), hija de Ingmar Bergman y de Liv Ullman, interpreta un pequeño papel en esta película, encarnando a María durante su infancia.


sábado, 10 de febrero de 2018

CORAZÓN SILENCIOSO


- "Es lo que ella quiere. Es su decisión..."
Dennis (Pilou Asbæk) a Sanne (Danica Curcic) en "Corazón silencioso" (Bille August, 2014)

¿Nos disponemos a abordar otra película más relacionada con la eutanasia, en este caso un suicidio asistido, o más bien estamos ante de film que aprovecha la muerte para retratar con reconocida pulcritud las intimidades y los entresijos de una familia ciertamente singular?.

En este caso concreto, ¿constituye la esclerosis lateral amiotrófica un pretexto para armar una tragedia familiar donde los personajes desnudan sus más íntimos sentimientos y emociones? Porque su mismo director ha manifestado públicamente que la familia resulta el escenario mejor adaptado para un buen drama. 

La catarsis familiar desencadenada por la pérdida de uno de sus miembros, donde los parientes intentan depurar sus desafectos, insidias e intimidades, ha sido ha sido hábilmente manejada por sagaces guionistas para la construcción de películas de imborrable recuerdo; sirvan como ejemplos la monumental tragedia griega contemporánea titulada "El Padrino" (Francis Ford Coppola, 1972) junto a sus secuelas, la afectuosa e imperecedera "La familia" (Ettore Scola, 1987) o más recientemente "Agosto" (John Wells, 2013), una creación del director y guionista de la popular serie televisiva "Urgencias".


   
Porque podemos encontrar todo esto y mucho más en "Corazón silencioso" (Bille August, 2014), una cinta que destila, en nuestra humilde opinión, la influencia cinematográfica de Ingmar Bergman por sus cuatro costados.


Nos estaríamos refiriendo precisamente a una serie de coincidencias entre esta película del director y guionista de la laureada e inolvidable "Pelle el Conquistador" (Bille August, 1987) con "Gritos y susurros" (Ingmar Bergman, 1972): la casona familiar, la enfermedad terminal, los omnipresentes relojes que inexorables rubrican la cuenta atrás de la vida, el recuerdo del pasado, la misericordia y el perdón.


Tanta sincronía tampoco resulta de extrañar entre dos cineastas escandinavos con múltiples y diversas interconexiones: "Las mejores intenciones" (Bille August, 1992) fue escrita por Bergman, detallando las vivencias de sus propios padres entre 1909 y 1918; fue galardonada con la Palma de Oro del Festival de Cannes en la misma edición que la actriz sueca Pernilla August (ex esposa de Bille y madre de sus dos hijas), una habitual en la filmografía del cineasta de Upsala, a la que recordamos especialmente por su participación en la magnífica "Fanny y Alexander" (Ingmar Bergman, 1982)


CINEFILIA

Asimismo, Pernilla August encarnó a Shmi Skywalker, la madre de Anakin Skywalker y abuela paterna de Luke Skywalker, en el "Episodio II - El ataque de los clones" (George Lucas, 2002).


Pernilla August es Shmi Skywalker

CINEFILIA

"Corazón silencioso" no ha sido la primera aproximación de August al mundo de las enfermedades neurodegenerativas. En "Una canción para Martin" (Bille August, 2001) nos presentó la historia de un famoso compositor (Sven Wollter) que habría de enfrentarse a los devastadores efectos del Alzheimer con la ayuda de Barbara (Viveka Seldahl), una madura violinista infelizmente casada.



EUTANASIA: INCERTIDUMBRE Y DEBATE


Tal vez de forma involuntaria, "Corazón silencioso" puede causarnos ciertos titubeos en nuestras convicciones personales sobre tan controvertido tema, seamos partidarios o detractores. Algunos críticos, como José Antonio Martín León en la Revista EAM, destacan precisamente ese enfoque personal que Bille August compone sobre la muerte, todavía uno de los tabúes de la humanidad moderna.

Esther (Ghita Nørby), la matriarca protagonista de este drama, no presenta síntomas avanzados de una esclerosis lateral amiotrófica, como tampoco se encontraban presentes en Hannes (Florian David Fitz), el personaje principal de "Tour de Force" (Christian Zübert, 2014), película de temática similar aunque con distinta factura, ya comentada anteriormente en este mismo blog. En ambos casos, suicidio asistido el primero y eutanasia el segundo, las decisiones sobre el final de la vida vienen determinadas por el rechazo al sufrimiento y el posible dolor que esta muerte provocaría en familiares y seres queridos.



La polémica continúa abierta. Mientras en España se empieza a intentar llevar la eutanasia al parlamento, a principios de 2018 los medios de comunicación se hacían eco de la dimisión de uno de los miembros de la comisión belga encargada de controlar la eutanasia en dicho país. Tomó esa determinación ante la decisión de la propia comisión declinando llevar ante los tribunales a dos médicos responsables que aplicaron la eutanasia a una paciente gravemente enferma de Parkinson y demencia sin que ella lo hubiera solicitado. 

La eutanasia es legal en Bélgica desde 2002. Desde entonces, el número de muertes por dicha causa ha ido en aumento, pasando de los 234 casos del año 2003 hasta los 2200 del 2017. Un grupo de 15 expertos en Bioética ha colaborado en "Euthanasia and Assisted Suicide. Lessons from Belgium", un trabajo publicado por la Universidad de Cambridge y que alerta sobre la extendida consideración de la eutanasia en Bélgica como una manera más de morir, alejándose cada vez más de su especial tipificación ética y moral.

Finalmente, en el editorial de su último número, la prestigiosa The British Medical Journal (BMJ) se ha posicionado a favor de la muerte asistida en el Reino Unido, teniendo en consideración las opiniones de miembros de The British Medical Association (BMA) y diferentes profesores de Bioética. Para estos expertos, a nivel mundial ya disponemos de suficiente experiencia y diversas legislaciones nacionales, como por ejemplo Bélgica, Suiza, Luxemburgo, Holanda, Canadá y Colombia.

LA EUTANASIA EN EL CINE

El listado de películas que de manera directa o tangencial se han aproximado al tema de la eutanasia es amplio. Repasemos algunas cintas incluidas en esta relación:

En "El mayor espectáculo del mundo" (Cecil B. De Mille, 1952) James Stewart encarna a Botones, un payaso que oculta su más íntimo secreto: en el pasado fue un médico que ayudó a morir a su esposa, una enferma terminal.




James Stewart es Botones

En "Danzad, danzad, malditos" (Sydney Pollack, 1969), basada en una novela de Horace McCoy que pretende ser un fiel retrato de la Gran Depresión estadounidense, escritor y cineasta llegan a plantear el acto de matar a una persona por compasión con el sacrificio de un animal (en este caso un caballo) que está desahuciado y sufriendo.


"Johnny cogió su fusil" (Dalton Trumbo, 1971) se ha convertido en un film de culto repasado hasta la saciedad en los foros educativos y debates sobre bioética. Con guión del propio Trumbo, en las escenas finales se aborda la eutanasia con una intencionalidad compasiva, modelo dramático que pudo servir para filmes posteriores como "Alguien voló sobre el nido del cuco" (Milos Forman, 1975), "Betty Blue" (Jean-Jacques Beineix, 1986), "Million Dollar Baby" (Clint Eastwood, 2004), "Mar adentro" (Alejandro Amenábar, 2004) o "Amor" (Michael Haneke, 2012).



"Cuando el destino nos alcance" (Richard Fleischer, 1973) constituye un film distópico, típico producto de la década de los 70 dentro de un género pesimista sobre el futuro de la humanidad. Protagonizada por Charlton Heston, actor de moda en este tipo de películas, desde la mítica "El planeta de los simios" (Franklin J. Schaffner, 1969), pasando por "El último hombre... vivo" (Boris Sagal, 1971), hasta "Terremoto" (Mark Robson, 1974) y "Aeropuerto 75" (Jack Smight, 1974). La eutanasia se plantea aquí como una posible medida para el control de la población mundial en un planeta al borde la extinción de sus recursos.



"Mi vida es mía" (John Badham, 1981) representa un caso especial. Protagonizada por Richard Dreyfuss, que encarna al exitoso escultor Ken Harrison, paralizado completamente tras sufrir un gravísimo accidente de tráfico, y que lucha contra el estamento médico y judicial en la procura de una muerte digna y contraria al encarnizamiento terapéutico.



Tanto en "El fuego fatuo" (Louis Malle, 1962) como en "El sabor de las cerezas" (Abbas Kiarostami, 1997), la percepción social del suicidio y sus consecuencias difiere esencialmente según el marco cultural en el que nos situemos, circunstancia que se repite a buen seguro también con la eutanasia.



Por su papel de madre gravemente enferma de cáncer en "Cosas que importan" (Carl Franklin, 1998) Meryl Streep fue nominada al Globo de Oro y al Oscar como mejor actriz principal. El concepto de la eutanasia planea en la trama de la película hasta desvelar verdaderamente un suicidio con narcóticos.


"Las invasiones bárbaras" (Denys Arcand, 2003) es un film canadiense que nos plantea interesantes cuestiones desde el punto de vista médico, como por ejemplo el tratamiento del dolor en los pacientes oncológicos, el uso para ello de drogas legales e ilegales, y la eutanasia.



"CORAZÓN SILENCIOSO": UN MAGISTRAL ESTUDIO DE PERSONAJES

Si en algo coinciden los críticos de esta película es en sus elogios a la dirección artística de Bille August. La elección de los actores y el retrato psicológico de los personajes resulta encomiable.

El matrimonio formado por Esther y Poul (Morten Grunwald), médico de familia jubilado tuvo dos hijas harto distintas: la metódica Heidi (Paprika Steen, galardonada por este trabajo como mejor actriz en el Festival de San Sebastián en 2014) y la hipersensible Sanne (Danica Curcic), que cuenta entre sus antecedentes patológicos con un intento autolítico (del que nadie parece querer hablar) y varios episodios depresivos.

Completan el cuadro familiar Michael (Jens Albinus), el insulso marido de Heidi, Jonathan (Oskar Sælan Halskov) el hijo adolescente de ambos, la veterana amiga Lisbeth (Vigga Bro), omnipresente en el pasado, presente y futuro de la familia y el irresponsable Dennis (Pilou Asbæk), incansable consumidor de porros de marihuana, al que todos reconocen como una relación tóxica para la frágil Sanne, y a pesar de ello lo aceptan como un miembro más del clan. Tres generaciones reunidas durante un fin de semana en una bella casona de campo en Fionia (Dinamarca), con la eutanasia de trasfondo.



La familia al completo


CINEFILIA

Uno de los recuerdos del pasado evocado por Heidi hace referencia a una felices vacaciones veraniegas en Bornholm, una pequeña isla danesa situada en el mar Báltico, entre las costas del sur de Suecia y el norte de Polonia.

A finales del siglo XIX, muchos inmigrantes suecos se desplazaron a esta isla en la procura de una mejor existencia. Precisamente englobados dentro de este particular movimiento demográfico se encontraban los protagonistas de "Pelle el Conquistador".


martes, 23 de enero de 2018

TRASPLANTES CARDIACOS. DOS MIRADAS DIFERENTES: "REPARAR A LOS VIVOS" versus "JOHN Q"


- "No sé si quiero vivir con el corazón de un muerto"...
Claire Méjean (Anne Dorval) en "Reparar a los vivos" (Katell Quillévéré, 2016)

Proponemos una nueva aproximación cinematográfica a las cuestiones relacionadas con los trasplantes de órganos justo cuando España acaba de ratificar nuevamente su liderazgo en esta materia. Y lo ha hecho batiendo su propia plusmarca, pues durante el año 2017 se alcanzó por primera vez la cifra de 46.9 donantes por millón de habitantes. En nuestro país se realizan 14 trasplantes diarios y 6 personas donan sus órganos para tal finalidad.

Más concretamente, y con mayor o menor éxito, en la historia del cine se han realizado diferentes aproximaciones a la temática de los trasplantes cardíacos. Sin ir mucho más lejos, y en este mismo blog, existen reseñas comentadas para cintas truculentas como "Inhale" (Baltasar Komákur, 2010), "Negocios ocultos" (Stephen Frears, 2002) o "Repo Men" (Miguel Sapochnik, 2010), y sobre todo "Dioses" (Lukasz Palkowski, 2014), un relato ciertamente más veraz sobre la épica de los primeros trasplantes de corazón en Polonia



Entendemos enriquecedor confrontar perspectivas contrapuestas para todas estas cuestiones en propuestas cinematográficas tales como "Reparar a los vivos" (Katell Quillévéré, 2016) y "John Q" (Nick Cassavetes, 2002), ejemplos representativos de los diferentes procederes para los trasplantes de corazón a ambas orillas del Atlántico.

"REPARAR A LOS VIVOS": LA PROPUESTA FRANCESA

Sobre la película gala, partimos de dos críticas antagónicas que pueden resumir cómo deberíamos evaluar este film nominado en su día al Premio César en el apartado de mejor guión adaptado, sobre la novela homónima de la escritora Maylis de Kerangal.


La primera apreciación resulta adversa y está firmada por el crítico Luis Martínez, del Diario El Mundo, cuya percepción se resume en "un simple tutorial para personal sanitario", mientras que otra reseña más benévola viene de la mano de Federico Marín Bellón, del Diario ABC, que ensalza la sensibilidad de la directora y su visión del dolor, equilibrada y bifocal.

Con el primero compartimos el criterio de que los espectadores relacionados con el ámbito sanitario profesional sean los que más provecho obtengan de la contemplación de esta cinta, si así pudiera decirse. Del segundo crítico destacamos la idea de que para que un enfermo sobreviva un prójimo joven y sano inexorablemente tiene que morir.

EL DONANTE

Las secuencias iniciales, con unos jóvenes practicando surf de las playas normandas de Le Havre (Francia) resultan cautivadoras. La habilidad del director de fotografía Tom Harari nos va sumergiendo en el gélido embravecido oleaje mientras desasosegados aguardamos un inminente y repentino accidente deportivo que nunca llegará a producirse.


Gabin Vernet es Simon

Sin embargo, la muerte cerebral del protagonista, Simon (Gabin Verdet) acontecerá tras una absurda colisión automovilística de regreso a casa, lo que desata el drama familiar entre los padres, Marianne (la actriz y modelo Emmanuelle Seigner) y Vincent (el actor y rapero francés de origen portugués Kool Shen), que irán evolucionando progresivamente desde una dolorosa fase inicial de rechazo hacia la resignada asunción de la pérdida del hijo amado, rubricado con ese gesto de amor y generosidad que representa la donación de  órganos.


CINEFILIA

Disfrutaremos de espléndidas secuencias surferas en legendarios documentales como "The Endless Summer" (Bruce Brown, 1966), su segunda parte homónima de 1994 y "Morning of the Earth" (Albert Falzon, 1971), o en recordados films como "El gran miércoles" (John Milius, 1978), "Le llamaban Bohdi" (Kathryn Bigelow, 1991) o "Drift" (Ben NottMorgan O´Neill, 2013).



LA ESCALA DE COMA DE GLASGOW

El Doctor Pierre Révol (Bouli Lanners) es el responsable del área de Urgencias del Hospital de Le Havre. Su equipo se encarga de mantener con vida al infortunado muchacho mientras que su colega, el Doctor Thomas Rémige (Tahar Rahim), intenta conseguir la autorización familiar para la donación de órganos.

Cuando Simon ingresa en el centro, su primera valoración se realiza mediante la Escala de Glasgow, diseñada para evaluar en la práctica el nivel de alerta de los seres humanos.

Fue ideada en 1974 por los neurocirujanos británicos Bryan Jennett y Graham Tisdale, del Instituto de Ciencias Neurológicas de la Universidad de Glasgow, intentando valorar el estado de consciencia en los traumatismos craneoencefálicos.



Cuanto menor es la puntuación obtenida en la Escala de Glasgow, mayor será la gravedad de la lesión y más profundo el coma. En la ficción cinematográfica, Simon ingresa en Urgencias con una Glasgow de 3 puntos.

CINEFILIA

Cuando el Doctor Révol interroga a la madre de Simon sobre los antecedentes patológicos de su hijo, ella le refiere fracturas anteriores del cóccix y las muñecas, infaustas consecuencias de la práctica del ciclismo y del monopatín.

Basada en un guión del ex- skater profesional Stacy Peralta, en "Los amos de Dogtown" (Catherine Hardwicke, 2005) descubrimos la verdadera historia de los Z-Boys, el mítico grupo de jóvenes que en los años 70 disfrutaba patinando por la calles y surfeando sobre las olas de Venice Beach, en California, vencedores de varios campeonatos mundiales de monopatín.



LA RECEPTORA

La novela original de Mayilis de Kerangal no dedica demasiada atención al personaje receptor de la donación, Claire Méjean (la actriz candiense Anne Dorval), una madura y virtuosa violinista que padece una cardiopatía degenerativa irreversible. Gracias al guión de la propia directora conocemos sus tribulaciones personales familiares, dos hijos de personalidades bien definidas y contrapuestas, el temperamental Maxime (Finnegan Oldfield) y el delicado Sam (Théo Cholbi). Completa este singular cuadro la presencia de la antigua amante, la pianista Anne Guérande (Alice Taglioni).


El Hospital de la Pitié-Salpêtrière está ubicado en el Distrito XIII de París. Fue construido en la época de Luis XIV como un hospital general para pobres y vagabundos, e inicialmente estaba dividido en tres partes: La Pitié para los niños, Bicétre para los hombres y La Salpêtrière para las mujeres. En sus dependencias actuales se ubican las consultas en las que los cardiólogos atienden a Claire.

LA AGENCIA DE LA BIOMEDICINA

Mediante este corolario derivado de "Reparar a los vivos" comprendemos cómo trabaja la Agencia de Biomedicina, una institución pública de carácter administrativo responsable en Francia de la extracción y trasplante de órganos y tejidos, además de otras funciones como la extracción y trasplante de médula ósea, reproducción asistida, investigación con células madre embrionarias humanas, diagnóstico prenatal e pre-implantacional y genética humana.



La selección de donantes y receptores, así como el trasplante de órganos es una prioridad nacional en Francia, y así está recogido por sus leyes. Se organiza territorialmente, incluyendo sus circunscripciones de ultramar (el protagonista de esta película nació en La Reunión) y trabaja en coordinación con profesionales específicos en cada hospital. Uno de sus objetivos primordiales es la reducción de la lista de pacientes en espera de un trasplante.

Como novedad, a partir del 1 de enero del año 2017, los ciudadanos franceses deberán dejar formalmente registrada en vida su oposición a convertirse en donantes de órganos. En caso contrario, las autoridades sanitarias presumirán automáticamente la condición de donante.

En la película, Hamé Gaye (Steve Tientcheu) trabaja para la Agencia de la Biomedicina y es el primero en avisar a la Doctora Lucie Moret (Dominique Blanc) para que active a su equipo de trasplantes cardíacos. Virgil (Karim Leklou) y Alice (Alice de Lencquesaing) serán los encargados de volar entre París y Le Havre en la procura del corazón de Simon para Claire.


Dominique Blanc es la Doctora Lucie Moret, de La Pitié-Salpêtrière

CINEFILIA

La actriz francesa Dominique Blanc interpretó a la Doctora Challes en "Patients" (Grand Corps Malade, Medhi Idir, 2016), la historia de un deportista que se queda tetrapléjico confinado en una cama después de sufrir un accidente al zambullirse en una piscina medio vacía.

CINEFILIA

"Un coeur qui bat" (Christophe BarraudSophie Révil, 2011) es un documental francés de 100 minutos de duración, una coproducción de Escazal FilmsFrance 2Planete + y RTBF.

Su argumento resulta muy semejante al pacto de vida desvelado en "Reparar a los vivos": las historias de los pacientes, sus familiares y los médicos desde el doble enfoque del donante y el receptor, en este caso el joven Julian de 17 años (Florian Choquart), enamorado y aficionado al motociclismo, y Maud (Salomé Stévenin), una maestra de 26 años nacida con una cardiopatía congénita.




Salomé Stévenin es Maud




Los EEUU de Norteamérica se gastan en sanidad alrededor del 16% de su PIB. Esto representa casi el doble que España (un 8.5%, sumando el gasto público y privado). A pesar de todo, los expertos advierten que existen 47 millones de estadounidenses sin ninguna cobertura sanitaria. Por no recibir atención sanitaria, cada año mueren allí alrededor de 45000 prójimos, si bien algunos investigadores estiman esta cifra en cerca de 100000, dado que 65 millones de norteamericanos tienen una cobertura sanitaria insuficiente porque sus pólizas sanitarias cubren un número reducido y limitado de servicios médicos.

También es cierto que allí existe Medicare, un programa de financiación federal que provee de asistencia médica a todos los norteamericanos mayores de 65 años, y a los menores de esa edad considerados como discapacitados, con graves problemas de salud (cáncer, diálisis...)


El profundo debate político desarrollado durante los mandatos de Barack Obama y el Partido Demócrata frente a los representantes del Partido Republicano, en la procura de una asistencia sanitaria universal para todos los ciudadanos estadounidenses, a punto estuvo de paralizar su economía nacional (y por ende, la planetaria). 

Muchos denominaron Obamacare a aquella propuesta presidencial norteamericana. Con la posterior elección de Donald Trump como 45º presidente de los EEUU y su implacable oposición al sistema sanitario de su antecesor,  veremos en realidad cómo podría acaba todo esto.

En aquellos conflictivos días, a buen seguro "John Q" (Nick Cassavetes, 2002) volvió a ponerse de actualidad. El guión de este film corresponde a James Kearns, que colaboró con el propio Cassavetes, cuya hija padeció en la vida real una cardiopatía congénita. La película nos presenta la lucha de un padre por salvar la vida de su hijo gravemente enfermo, inmerso en un sistema sanitario cruel que no cubre la asistencia de demasiadas patologías.

El padre es John Quincy Archibald (Denzel Washington), representado en esta ocasión por el famoso y solvente actor de color, una garantía de éxito taquillero.




Denzel Washington, Kimberly Elise y Daniel E. Smith son la familia Archibald

El niño es Michael "Mike" Archibald (Daniel E. Smith), un pequeño enfermo con una grave insuficiencia cardíaca cuya única esperanza depende de un trasplante. Por su temática especial, este film que pulsa las fibras afectivas especialmente más sensibles, cosechó críticas más favorables por parte del público que de la prensa especializada. Tal vez tengan la culpa algunas de sus escenas finales, en nuestra modesta opinión ineficaces para redondear la obra.

CINEFILIA

En 2007, Daniel E. Smith encarnó al personaje de Demitri en uno de los episodios de la exitosa serie televisiva "Urgencias" (1994 - 2009), creada por Michael Crichton y popularizada, entre otros, por el galán George Clooney en el papel del pediatra Dr. Doug Ross.

CINEFILIA

El cine ha abordado en diversas ocasiones cuestiones relacionadas con los trasplantes de órganos. En el caso concreto del corazón, Clint Eastwood se convierte en "Deuda de sangre" (Clint Eastwood, 2002) en el veterano detective Terry McCaleb, el receptor de un nuevo órgano procedente de una de las víctimas de un asesino en serie que además pretende acabar también con su propia vida.



En este film, la obstinada Dra. Bonnie Fox (Anjelica Huston) se esfuerza para que su díscolo paciente siga sus indicaciones terapéuticas.

En "Siete almas" (Gabrielle Muccino, 2008), el popular Will Smith en el papel de Ben, el protagonista, intenta redimirse gracias a una donación multiorgánica programada, ciertamente altruista pero carente total de verosimilitud desde el punto de vista médico y científico.



Siguiendo con estos ejemplos, tampoco podemos olvidarnos del ejemplar documental "El corazón de Yenin" (Leon Geller, 2008), la historia del padre palestino que donó los órganos de su hijo para varios niños judíos; Ahmed Chatib, de 12 años de edad, había caído bajo las balas del ejército israelí mientras jugaba con una pistola de juguete, en el campamento de refugiados de Yenin.


En nuestra modesta opinión, "John Q" es una película sobrevalorada. Dejando a un lado la visión estrictamente médica del caso del trasplante, la situación que nos plantea resulta especialmente inverosímil. Y no nos referimos al entorno social donde se desarrolla (recesión económica, paro, indefensión frente a las aseguradoras), sino al secuestro y su resolución in extremis gracias a la milagrosa aparición de un donante, la bella desconocida conductora del BMW (Gabriela Oltean) que perece en uno de tantos accidentes de tráfico.

Tan mal parados como las cicateras aseguradoras sanitarias y el despiadado sistema sanitario estadounidense resultan algunos médicos como el experto cirujano cardiovascular, el Doctor Raymond Turner (James Woods), en clara contraposición con otros facultativos mucho más humanos como la Doctora Ellen Klein (Larissa Laskin), una todoterreno de las Urgencias hospitalarias, o el solícito eficiente enfermero Reggie (James Finnerty).


Anne Heche y James Woods son la directora Rebecca Payne y el Doctor Turner

Mención aparte merece la figura de Rebecca Payne (Anne Heche), la impasible directora financiera del imaginario Hospital Hope de Chicago, que sufrirá una transformación personal desde la indolencia inicial hasta la solidaridad caritativa (unos 250000 dólares de la época) con la familia Archibald.


Robert Duvall y Ray Liotta son los policías Frank Grimes y Gus Monroe

Y en una película ciertamente dualista y polarizada entre héroes y villanos, no podían faltar los personajes del policía bueno, el teniente Frank Grimes (encarnado por el veterano Robert Duvall), frente al engreído jefe de policía Gus Monroe (Ray Liotta).

TRASPLANTES Y COMPATIBILIDAD

Esta es una cuestión planteada en esta película. De sobra es conocido que el éxito de un trasplante cardíaco depende en gran parte de la compatibilidad donante-receptor.

Para ello se analizan una serie de proteínas de superficie en las células del organismo, el sistema HLA (en español antígenos leucocitarios humanos). Un simple análisis de sangre sirve para su determinación.

Recibimos el 50% de estos antígenos de nuestro padre y el otro 50% de nuestra madre, de ahí la mayor probabilidad de encontrar posibles donantes entre los familiares del enfermo.

Existen diferentes tipos de antígenos pertenecientes al sistema HLA, denominados A, B, C, DR, DQ y DP. Para demostrar la compatibilidad de un hermano como donante deberá demostrarse la identidad de estos 6 antígenos: A, B, DR maternos y A, B, DR paternos). Si el posible donante no está emparentado con el receptor, es necesaria la compatibilidad de 8-12 antígenos iguales.



En "John Q", el guionista James Kearns contempló la eventualidad de dos donantes de un corazón viables para el pequeño Mike Archibald: por una parte, su propio padre, que debería morir para que su hijo viviera; por otra parte, la conductora del BMW fallecida en el accidente de circulación con el que comienza la película, y a la postre, la donante decisiva.

Todo esto era sí en el año 2002, cuando se filmó esta película. En el Hospital Gregorio Marañón de Madrid (España) se ha llevado a cabo el primer trasplante cardíaco infantil entre un donante y un receptor incompatibles. Y todo ello porque se ha descubierto que los niños nacen sin anticuerpos capaces de atacar a los grupos sanguíneos distintos a los suyos, la causa principal del rechazo del órgano trasplantado.

Durante los primeros 15 meses de vida, con un sistema inmune todavía inmaduro, los niveles de anticuerpos se mantienen son muy bajos. En el circuito de circulación extracorpórea empleado en todos los trasplantes, los especialistas establecieron una especie de filtro capaz de eliminar los anticuerpos generados frente al grupo sanguíneo del donante (isohemaglutininas), además de transfundir plasma y plaquetas libres de anticuerpos y compatibles tanto con el grupo del donante como con el del receptor.

Obviamente, esta innovadora técnica, que combate el rechazo inmediato y el futuro, sólo se puede emplear con éxito en trasplantes infantiles. Ya son 300 los niños trasplantados de esta manera a nivel mundial.